Es un protocolo dermocosmético por fases diseñado para mejorar la calidad de la piel, reducir manchas y optimizar la regeneración cutánea mediante activos específicos en cada etapa.
Está recomendado para personas con:
- Hiperpigmentación
- Piel deshidratada o sensibilizada
- Fotoenvejecimiento leve a moderado
- Textura irregular de la piel
El protocolo no está diseñado como productos aislados, sino como un sistema por fases donde los activos interactúan entre sí.
Esto permite trabajar la piel de forma progresiva, con mayor eficacia y menor riesgo de irritación.
Cada fase cumple una función específica:
- Fase 1 (Inflamatoria): reparar y calmar
- Fase 2 (Exfoliación): renovar la piel
- Fase 3 (Despigmentante): tratar manchas y unificar tono
Esto permite resultados más efectivos y menos irritación.
Puede variar según el paciente, pero generalmente:
- 8-12 semanas
El objetivo es mejorar visiblemente el tono, regular la producción de pigmento y prevenir recaídas. No elimina manchas, mejora es aspecto.
No. Es un protocolo dermocosmético diseñado para mejorar la calidad de la piel y complementar el manejo clínico.
En casos específicos, debe integrarse con tratamiento médico.
Cuando la condición es persistente, compleja o no responde como se espera.En estos casos, es necesario un enfoque médico personalizado.
Sí, siempre que sea no comedogénico y se retire correctamente.
Sí. Es fundamental, especialmente en las fases de exfoliación y despigmentación, para evitar recaídas o manchas nuevas.
Depende del producto. Se recomienda evitar mezclar con:
- Retinoides externos no indicados
- Ácidos fuertes adicionales
- Tratamientos irritantes
Es normal una leve sensibilidad en la fase de exfoliación, pero el protocolo está diseñado para minimizar efectos adversos.
Sí, especialmente la Fase 1 está pensada para preparar y fortalecer la piel antes de tratamientos más activos.
Se recomienda valoración médica previa, ya que algunos activos pueden sensibilizar la piel.
Los resultados son variables y dependen del punto de inicio de la piel.
En general, los primeros cambios se observan en las primeras semanas, mientras que las mejoras más profundas requieren continuidad y seguimiento del protocolo.
En casos más avanzados o severos, una rutina domiciliaria puede tener limitaciones y puede ser necesario complementar con tratamientos médicos en consulta
No. Puede adaptarse según:
- Tipo de piel
- Fototipo
- Nivel de pigmentación
- Sensibilidad
Sí, especialmente si no se mantiene protección solar y una rutina adecuada.
Por eso el protocolo es rotacional e indefinido para adaptarse a los cambios de la piel.

