El melasma puede permanecer estable durante años y empeorar después de un cambio hormonal.
No depende únicamente del sol o del skincare. También intervienen inflamación, barrera cutánea, vascularización, genética y, en algunas pacientes, una especial sensibilidad hormonal. Los estrógenos son las hormonas con la asociación más consistente con melasma, aunque progesterona y algunos progestágenos también pueden influir.
Importante: tomar hormonas no significa necesariamente que tu melasma vaya a empeorar.
Mapa hormonal del melasma
No todas las terapias hormonales tienen el mismo riesgo.
Influyen el tipo de hormona, la vía de administración, la exposición sistémica y la susceptibilidad individual.

Esta clasificación orienta, pero no significa que una terapia deba suspenderse sin valoración médica.
¿Por qué pueden empeorar las manchas?
La piel con melasma puede presentar mayor sensibilidad a determinadas señales hormonales, especialmente a los estrógenos.
También se han descrito cambios en vascularización, VEGF, endotelina-1, mastocitos, fibroblastos, membrana basal, estrés oxidativo e inflamación, creando un microambiente que favorece la pigmentación.
La progesterona también puede participar, pero su relación con melasma es menos consistente.
¿Por qué una paciente empeora y otra no?
Porque no depende solo de la hormona.
Influyen:
predisposición + tipo de hormona + exposición sistémica + duración + UV + luz visible + calor + inflamación + estado de la barrera.

¿Debo suspender mi tratamiento hormonal?
No necesariamente.
El objetivo es identificar si está actuando como desencadenante y, cuando sea posible, valorar alternativas con el médico que indicó la terapia.
Desde dermatología podemos disminuir otros factores que mantienen el melasma activo.
Qué recomiendo cuando el melasma está reactivo
Cuando la piel está sensible, muchas veces necesita menos inflamación y más barrera, no más tratamientos.
Importante: no significa que estos ingredientes estén prohibidos en melasma. Muchos pueden ser útiles. El problema aparece cuando una piel ya está irritada y seguimos aumentando inflamación.
Procedimientos que pueden ayudar vs. procedimientos que pueden empeorar un melasma reactivo
No todo láser está contraindicado en melasma.
Algunos pueden ser útiles cuando se seleccionan correctamente, pero en una fase de reactividad hormonal prefiero evitar tratamientos que generen demasiado calor, inflamación o daño de barrera.
PDRN, péptidos o mesoterapia:
Pueden utilizarse como apoyo para hidratación y reparación, pero no sustituyen el tratamiento específico del melasma y su evidencia despigmentante es limitada.
Cuando el melasma está reactivo, mi prioridad no es “hacer más”, sino elegir procedimientos que calmen la piel y no añadan inflamación.
Así se vería una rutina en fase de calma
Cuando el melasma empeora durante una terapia hormonal, la prioridad no siempre es despigmentar más, sino disminuir inflamación, proteger la barrera cutánea y evitar estímulos que mantengan la piel reactiva.
Mañana
- Dermolimpiador suave, sin exfoliantes
- Sérum o crema calmante orientada a barrera cutánea
- Protector solar bien tolerado, idealmente sin fragancias ni perfumes
- Fotoprotección física adicional con sombrero o visera
Noche
- Dermolimpiador suave
- Crema o sérum reparador/calmante
- Suspender temporalmente retinoles, hidroquinona o exfoliantes si la piel está sensible, irritada o descamada.
La clave
En una fase reactiva, menos puede ser más.
Primero busca que la piel esté estable y bien tolerada; después puedes volver a intensificar el tratamiento despigmentante de forma progresiva.
Si tu melasma está más sensible o reactivo, Esfera Calma está pensada para acompañar esta etapa con una rutina simple, enfocada en tolerancia y barrera cutánea.


